Cerro garabitas guerra civil

Los soldados se encontraban y charlaban. Aquí leían, dormían, bebían, jugaban al dominó, a las cartas y de todo queda constancia. Para un arqueólogo es un lugar importante, forma parte de la microhistoria, de esas cosas pequeñas que suelen olvidar los historiadores. A fin de cuentas, ellos ponen el microscopio sobre las pruebas para conocer la experiencia de los protagonistas anónimos.

Aquí hubo batalla en noviembre de , en el primer intento de tomar Madrid. Hubo enfrentamiento directo. Eso ya depende de las autoridades. De hecho, la campaña de excavación se realiza gracias a tres estudiantes estadounidenses.


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Me interesa la historia reciente. Sabemos muy poco de las personas que lucharon aquí. Este trabajo es realmente fascinante, a pesar de que haya gente que no quiera recordar. Y así, la memoria a flor, en el pulmón de la capital, a la espera de ser recogida. La foto del comandante Gregorio Duque Villarte. Desde el arranque de las excavaciones los vecinos se han acercado para dejar testimonios de combatientes, contados por sus hijos y nietos.

La nieta se presentó en la excavación y sacó de una carpeta el mapa de operaciones del sector Ciudad Universitaria. El mapa lo llevaba el joven doblado en su mano izquierda cuando una bala se la atravesó. La mancha de sangre, ya marrón, se extiende por el cuadrante donde sucedieron los combates. El mapa del joven Gregorio Duque Villarta.

Cerro Garabitas

No han recibido ayudas, ni facilidades. De hecho, la Universidad Complutense les denegó los 2. Reconocen sentirse desamparados por las instituciones, sin mayores lamentos. La batalla por la Memoria Histórica, librada durante entre PP y Ahora Madrid, el primer año de legislatura del ayuntamiento del cambio , acaba en renuncia.

EL ESPAÑOL

Por su parte, el Ejecutivo de Cristina Cifuentes, responsable de todo lo que tenga que ver con la gestión del Patrimonio en el suelo de Madrid, tampoco ha respaldado la intervención de los arqueólogos. Víctima de un bombardeo en el centro de Madrid. Plano de las trincheras franquistas del Cerro Garabitas. Ilustración de Sal Garfi. Plano de la base artillera franquista junto al puente de las Siete Rejas. Dos de las estructuras para piezas de artillería. Fundas de espoleta arriba , tapones y estopín abajo documentadas en la base artillera.

Metralla recogida en la base artillera. Publicado por Gonzalez-Ruibal en Casquillos y guías de peine de Lee Enfield in situ en el fondo de la trinchera. Cargador de Enfield con sus cinco casquillos percutidos. Cartucho de pistola de pequeño calibre y puesto de tirador junto al que apareció. Casa de Campo , Madrid , Metodología , trinchera. Balas de 7 mm documentadas en la prospección de la Ciudad Universitaria.

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Arqueología del pasado reciente , política. Aquí caga la Primera Compañía". Letrina de la Legión Condor. Posible letrina en la trinchera de Casa de Vacas.

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Cerro Garabitas - Wikipedia, la enciclopedia libre

Esta sustancia se utiliza para impermeabilizar. Estos botones se empleaban en la ropa interior, en los calzoncillos entre otras prendas. También hemos recogido un trozo de hebilla de cinturón. Abrigo , abyecto , Casa de Campo , Madrid. Suelo de la trinchera de Casa de Vacas, con un echado de tierra blanquecina.

Normalmente la llegada del suelo, tanto en una estructura militar moderna como en una casa prehistórica, viene marcada por el material en cero grados de buzamiento. Es decir, dispuesto en horizontal. Como se puede observar en estas fotos: Guías de peine, cartuchos y casquillos cerca del nivel de suelo en la trinchera de Casa de Vacas. Abrigo excavado a la mitad para observar la estratigrafía izquierda. No obstante, la identificación de la caja de una trinchera o un abrigo es casi siempre una tarea laboriosa y que requiere considerable reflexión.

Es también un excelente entrenamiento para excavar otro tipo de estructuras. E specialmente, aunque par ezca parad ój ico, de época prehistórica. Publicado por Gonzalez-Ruibal en 8: Ubicación desconocida. Impactos de bala en estructura asociada a la Casa de Vacas. Segunda Legión del Tercio. Tropas de choque a la conquista de Madrid. El parte de bajas y distinguidos de ese día 8 de noviembre no deja lugar a dadas de la crudeza de los combates.

Los soldados españoles fallecidos aparecen con nombre y apellidos; a los moros les precede un código numérico. En la mañana del día 8 se combate con granadas de mano para tomar casas situadas en el flanco izquierdo del ataque. Así lo podemos comprobar en el parte de operaciones del día 1 de diciembre de la Cuarta Columna. Los tanques rusos siguen causando estragos en las filas sublevadas:. Inmediatamente se inició un ataque al servicio que cubre desde la puerta de Rodajos hasta el lago que fué creciendo en intensidad, fulminando esta con la aparición de siete carros de combate pesados que se apoderaron de las trincheras situadas en Casa Quemada, matando a sus defensores, que eran del Requeté.

Los regulares se rehacen y mantienen sus posiciones. En esta guerra total no se tiene mucha compasión del enemigo:. Refugio republicano en primera línea en el sector de Casa de Vacas,. Se observan en planta una caja de munición y restos de uralita y ladrillos. Andrés conoce la Casa de Campo como la palma de su mano. De crío iba a buscar balas y restos de la guerra con otros compinches del barrio. Allí conocieron a Antonio, un taxista de La Latina que por entonces iba los fines de semana a pasear con su hijo.

Cuando se hizo mayor, ya jubilado, lo hacía con su perrita. Otros jubilados habían cogido la costumbre de mantener cuidado un pequeño jardín al pie de la fuente de Casa de Vacas. Antonio, socialista acérrimo, había combatido de jovencito en ese mismo espacio. Arqueología del pasado reciente , Casa de Campo , documentos , Historia , Madrid.

Aprovechamos para darles las gracias a todos ellos por haberse acercado a contarnos sus recuerdos e historias familiares. Gregorio, nacido en Tomelloso Ciudad Real , murió en los años Su nieta recuerda emocionada cómo su abuelo contaba algunas historias de la guerra, pero sin dar excesivos detalles. Tras su muerte Aurora recuperó de un cajón sus memorias, mecanografiadas en cuartillas en los años 60, así como abundantes fotografías de su abuelo en la guerra y variada documentación. Mapa que, como el propio Gregorio dejó por escrito, llevaba doblado en su mano izquierda cuando una bala le atravesó la mano y el mapa.

Carmena pierde la Guerra Civil

Nos albergamos en el colegio de la Paloma a las órdenes del comandante Gayo, con el cual me puse en contacto en presencia del entonces Teniente Coronel Rojo, quien al verme me dijo que de dónde habían sacado aquella criatura. Al contarle ellos mis servicios de guerra, me abrazó y me dijo que del pueblo también salían grandes héroes y que él esperaba que yo fuese uno de ellos.

Así que pedí los que quisiesen venir voluntarios y me faltaron unos 30 hombres, ya que las dos compañías que me traje de Guadalajara se presentaron completas. Por ello les pedí a los de Las Pedroñeras que saliesen voluntarios, dejé un Teniente al cargo de que les suministrase y les acoplase mientras yo me marchaba al Estado Mayor de Rojo, con el que ya he referido mi encuentro.

Pero con gran disgusto al regresar, vi que no se había presentado ninguno voluntario y que no se había hecho nada de lo dispuesto por mí, así que monté en cólera y me dirigí al dormitorio donde dormían, pegué una patada a la puerta, di la luz y dije: Se levantaron en calzoncillos y dije: Pues todos ellos habían salido voluntarios de sus casas. Después, les cogí a cada uno de ellos, les metí en una de las escuadras de los que ya habían luchado a mi lado y con ellos, por Puerta de Hierro, fuimos a Palacete en donde teníamos que entrar en combate.

Habíamos puesto los relojes a las 5: Pero al llegar la hora de marcharme se puso a llorar y, por no violentarla, me tuve que me marchar sin que me lo diese.

En mi desesperación le dije: Y como había muchas bajas en todas las Brigadas, yo me marché a casa primero para ver a mi familia. He de decir antes que esto fue un fracaso total, ya que ni voló la mina ni vinieron los tanques, ni se movió ninguna de las Brigadas que tenía que coordinar la operación. Subí a la oficina de los Jefes donde estaban todos reunidos, y de una patada abrí la puerta y les dije: Elías Palma se levantó, me cedió un asiento pidiendo flores para el héroe, pero yo me limité a preguntar por el doctor que, por cierto, se apellidaba como yo, Duque, el cual me curó en condiciones.

Pasé a intendencia del Regimiento y me dieron ropa nueva. Después el mismo doctor me acompañó a ver a mi novia y me llevó a casa ya arreglado, pues en el hospital sólo me hicieron una cura de urgencia en los brazos que era donde tenía las heridas […]. Publicado por Marín en Ciudad Universitaria , historia oral , Madrid , Trincheras. Cómo liberar una ciudad: La mujer miliciana como símbolo de la revolución social. La demonización del género femenino, una de las bases del futuro régimen instaurado por los vencedores.

Los liberadores salvadores creyéndose sus propias mentiras. Caballerosidad, respeto a la población civil, como la demostrada durante el periplo hasta la entrada de Madrid, matanza de Badajoz incluida. La construcción ideológica de las hordas marxistas.

Las trincheras olvidadas de la Guerra Civil
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